Prueba de alcoholemia

La prueba de alcoholemia es la prueba que realiza el agente de la autoridad encargado de controlar el tráfico para comprobar si un conductor, o las personas implicadas en un accidente de tráfico, tienen en el cuerpo una tasa de alcohol superior a la legalmente establecida. Es decir, conducen bajo los efectos de bebidas alcohólicas.

Prueba de alcoholemia

La regulación del funcionamiento de la prueba de alcoholemia viene regulada en los artículos 20 y siguientes del Real Decreto 1428/2003, de 21 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento General de Circulación para la aplicación y desarrollo del texto articulado de la Ley sobre tráfico, circulación de vehículos a motor y seguridad vial, aprobado por el Real Decreto Legislativo 339/1990, de 2 de marzo.

¿En qué consiste una prueba de alcoholemia?

La prueba de alcoholemia más común, es decir, la que se hace en los controles de alcoholemia, consiste en utilizar un alcoholímetro (que debe ser reglamentario) para comprobar cuanta tasa de alcohol mediante aire espirado tiene una persona en el cuerpo. Se trata de coger aire y soplar de forma seguida e ininterrumpida hasta que el alcoholímetro emite un pitido o el agente dice que ya es suficiente.

Lo legalmente permitido es: 0,25 miligramos por litro en aire espirado, excepto para conductores profesionales y conductores noveles (menos de dos años de carné de conducir) que será de 0,15 miligramos por litro.

Si el resultado de la prueba es superior a 0,25 mg/l por aire espirado. Se repetirá la prueba pasados al menos 10 minutos. El Agente debe advertir a la persona que ella o cualquiera de sus acompañantes o testigos pueden controlar que entre la primera prueba y la segunda, al menos, pasen 10 minutos.

¿Puedo negarme a hacer una prueba de alcoholemia?

Cualquiera puede negarse a realizar la prueba de alcoholemia, pero en ese caso, el agente de la autoridad, dadas las circunstancias del caso, podrá dar parte al juzgado de lo ocurrido y se abrirá procedimiento penal contra el conductor que se negó a someterse a la prueba de alcoholemia ya que, la negativa a someterse a una prueba de alcoholemia está tipificada como delito en nuestro Código Penal.

La pena es de 6 meses a 1 año de cárcel, además de la retirada del carné de conducir de 1 a 4 años (artículo 383 del Código Penal).

Además de lo anterior, la negativa a someterse a la prueba de alcoholemia supone la imposición de una multa de tráfico ya que, no someterse a la prueba de alcoholemia es una infracción muy grave de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial (artículo 65.5 d), por lo que el importe de la multa rondará los 500 € y supondrá también la retirada de 6 puntos del carné de conducir del denunciado.

¿Pueden ir por la vía penal por una prueba de alcoholemia?

Si, en caso de negativa a someterse a la prueba de alcoholemia (punto anterior) y, en caso de que la tasa de alcohol en aire espirado sea superior a 0,60 miligramos por litro (1,2 g/l en sangre).

La pena en este último caso es de 3 a 6 meses de prisión más la retirada del carné de conducir por un plazo de 1 a 4 años (artículo 379 del Código Penal).

En muchos casos y cuando se trata de la primera o segunda alcoholemia y no se ha puesto en peligro la vida de nadie, la pena de prisión suele sustituirse por trabajos en beneficio de la comunidad.

Como se puede comprobar con las penas aplicadas por el Código Penal, es mejor someterse a la prueba aunque se supere la tasa de alcohol permitida y sea delito (de 3 a 6 meses) que no hacerlo (de 6 meses a 1 año).

¿Puedo recurrir una prueba de alcoholemia?

Si una persona no está conforme con el resultado de la prueba de alcoholemia puede pedir que le realicen una segunda prueba (esto también lo puede pedir el juez).

La segunda prueba puede consistir en un análisis de orina, sangre o análogo. Para ello, debe ser trasladado el interesado al centro médico más cercano, previo depósito del importe de los análisis que desee realizarse.

El resultado de esos análisis será entregado por los facultativos médicos bien al Juzgado, bien a la Jefatura de Tráfico o incluso al organismo municipal competente, según quien esté tramitando el expediente sancionador.

En el informe de los resultados que entreguen los facultativos médicos deben aparecer, al menos, los siguientes datos: el sistema utilizado para obtener los resultados, la hora a la que se tomó la muestra, el método utilizado para su conservación y el porcentaje de alcohol en sangre que presenta la persona examinada.

¿Valor probatorio de una prueba de alcoholemia?

Si se cumplen con todos los requisitos mencionados anteriormente y se acredita que el alcoholímetro es el reglamentario y estaba en perfecto estado (es un ticket que se adjunta al expediente de la multa de tráfico conforme el alcoholímetro funciona perfectamente) es muy difícil anular o desacreditar el valor de la prueba de alcoholemia, es prácticamente imposible.

Te recomendamos que leas nuestro artículo Multas de tráfico por alcoholemia.

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