Multas por alcoholemia

La multa por alcoholemia es la sanción administrativa que se impone al conductor de un vehículo que conduce con una tasa de alcohol en el cuerpo superior a la legalmente permitida.

Multas de tráfico por alcoholemia

¿A quién y quién pueden poner una multa por alcoholemia?

La respuesta de a quién y quién puede imponer una multa por alcoholemia la encontramos en el artículo 21 del Real Decreto 1428/2003, de 21 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento General de Circulación para la aplicación y desarrollo del texto articulado de la Ley sobre tráfico, circulación de vehículos a motor y seguridad vial, que establece:

  • Que todos los conductores de vehículos a motor o bicicletas que se encuentren circulando están obligados a someterse a la prueba de alcoholemia cuando sean requeridos para ello. También lo están las personas que no conduciendo un vehículo a motor o una bicicleta se vean envueltas en un accidente de tráfico.

Y si la prueba de alcoholemia resulta positiva se les impondrá la correspondiente multa por alcoholemia.

  • La multa por alcoholemia la puede imponer cualquier agente de la autoridad que se encuentre regulando el tráfico y que haya realizado una prueba de alcoholemia que haya resultado positiva.

¿Cuándo se puede hacer una prueba de alcoholemia?

Las pruebas de alcoholemia podrán hacerse cuando:

  • Haya un accidente de tráfico. En este caso se efectuará una prueba de alcoholemia a todos los implicados en el accidente que puedan resultar ser los responsables, que serán los conductores de los vehículos y en su caso, los peatones que se hayan visto envueltos en el accidente.
  • Se aprecie, con síntomas evidentes, que un conductor conduce bajo los efectos de bebidas alcohólicas. Este supuesto está pensado para conductores que conducen en zig-zag o poniendo en riesgo la vida de los demás.
  • Haya un conductor que se le está imponiendo una multa de tráfico por la comisión de una infracción de las normas de circulación y se crea que pueda ir conduciendo bajo los efectos de las bebidas alcohólicas.
  • Haya un control de alcoholemia programado y el conductor de un vehículo sea requerido para que se someta a la prueba de alcoholemia.

En estos casos, cuando la prueba de alcoholemia resulte positiva se impondrá una multa por alcoholemia.

¿Límites de alcohol?

Se les impondrá una multa por alcoholemia a los conductores de vehículos a motor o bicicletas que en las pruebas de alcoholemia superen una tasa de alcohol en sangre superior a 0,5 gramos por litro, o de alcohol en aire espirado superior a 0,25 miligramos por litro.

En caso de los conductores noveles, con menos de dos años de carné de conducir, el límite de tasa de alcohol en sangre es de 0,3 gramos por litro y de alcohol en aire espirado es de 0,15 miligramos por litro.

Cuando se trate conductores profesionales (de mercancías, de transporte público, transporte escolar…) el límite de la tasa de alcohol en sangre no puede superar los 0,3 gramos por litro y 0,15 miligramos por litro en aire espirado.

¿A cuanto asciende la multa por alcoholemia?

Conducir bajo los efectos del alcohol se trata de una infracción de las normas de circulación muy grave (artículo 65 del Real Decreto Legislativo 339/1990, de 2 de marzo, por el que se aprueba el Texto Articulado de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial). Por lo que, el importe a abonar por una multa por alcoholemia, según el artículo 67 del texto legal antes citado, puede ser de hasta 500 € y a esto hay que añadir la retirada de puntos del carné de conducir que puede oscilar entre los 4 y los 6 puntos.

  • 6 puntos: si la tasa de alcohol en aire espirado es superior a los 0,50 mg/l (profesionales y conductores noveles más de 0,30 mg/l)
  • 4 puntos: si la tasa de alcohol en aire espirado es superior a 0,25 mg/l e inferior a 0,50 mg/l (profesionales y conductores noveles: más de 0,15 mg/l y menos de 0,30 mg/l)

¿Cuándo recurrir una multa por alcoholemia?

Es difícil encontrar un motivo para recurrir una multa por alcoholemia. El más común es recurrir la multa porque en el expediente sancionador no se ha incluido el comprobante de que el alcoholímetro ha pasado todos los controles y se encontraba en buen estado.

Este comprobante que es una especie de ticket debe adjuntarse al expediente sancionador, si no se adjunta, se puede recurrir la multa por alcoholemia alegando que el alcoholímetro no funcionaba bien.

¿Qué pasa si no pago una multa por alcoholemia?

Si no se paga la multa por alcoholemia, como en el resto de multas, se inicia un procedimiento sancionador que terminará, si el denunciado no se opone o recurre, con el embargo de bienes del denunciado, ya sea un coche, una cuenta corriente e incluso la posible devolución del IRPF.

¿Sanción administrativa/penal?

Las multas por alcoholemia son una sanción administrativa, pero si la tasa de alcohol en aire espirado supera los 0,60 mg/litro (o en sangre es superior a 1,2 g/l) se considera delito y está penado por nuestro Código Penal (artículo 379) con una pena de tres a seis meses de prisión, más la retirada del carné de conducir por un tiempo determinado.

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