Cuando se nos notifica una multa de tráfico y no estamos conformes con ella podemos hacer alegaciones. Salvo que la multa de tráfico indique lo contrario, el plazo para hacer alegaciones es de 15 días naturales desde que se nos notifican la multa.

Recurrir una multa de tráfico

Una vez hechas las alegaciones o no (porque no es obligatorio hacerlas), el órgano que tramite el procedimiento sancionador acordará dictar resolución sancionadora (multa de tráfico definitiva) o no.

Normalmente, y a pesar de que el interesado efectúe alegaciones, el órgano competente dicta la resolución sancionadora, dicta la multa de tráfico en firme.

Y esta multa de tráfico en firme es la que podemos recurrir. Para recurrir una multa de tráfico tenemos, si no se dice lo contrario, el plazo de 1 mes desde su notificación y el recurso se denomina recurso de reposición (en algunos casos Recurso de Alzada). El nombre del recurso nos lo dice la propia multa de tráfico cuando establece: “En el plazo de … días/mes puede interponer recurso de … ante …”

Antes de recurrir una multa, lo primero que tenemos que hacer es acercarnos al órgano que nos ha impuesto la multa de tráfico (Jefatura Provincial de Tráfico, Servicio Catalán de Tráfico, Organismo de Gestión Tributaria…) y pedir que nos entreguen una copia de nuestro expediente sancionador.

Todos los organismos públicos están obligados a entregar al denunciado (o a la persona por él autorizada) una copia del expediente sancionador si es solicitada.

De esta forma, con el expediente sancionador en la mano tenemos que saber ver si merece la pena recurrir una multa o no ya que, si optamos por recurrir la multa de tráfico, pero luego no nos dan la razón, tendremos que pagar la multa sin el descuento por pronto pago, en cambio, si no la recurrimos, tenemos la opción de pagar la multa de tráfico en el plazo voluntario con un descuento de hasta el 50% del importe total de la multa de tráfico.

Por eso, antes de recurrir una multa de tráfico tenemos que sopesar si tenemos razón o si podemos demostrar algún defecto en el expediente sancionador que nos evite la imposición de la multa de tráfico y, por tanto, su pago.

Por ejemplo, en caso de multas de aparcamiento es aconsejable ver si hay una fotografía del vehículo o, por ejemplo, si se trata de una multa de velocidad ver si hay fotografía del vehículo y si están los datos del radar.

La mayoría de las veces los recursos de las multas de tráfico son ganados por defectos en los expedientes sancionadores que no sean subsanables, es decir, defectos que no puedan ser reparados por el órgano competente: falta de documentación, datos, etc.

Una vez optamos por recurrir una multa de tráfico, debemos preparar un escrito, el recurso de reposición, en el que aparezca lo siguiente:

Encabezado:

  • A quién va dirigido el recurso (Jefatura Provincial de Tráfico, Organimo de Gestión Tributaria…)
  • Los datos identificativos del responsable de la multa de tráfico.
  • Los datos identificativos de la multa de tráfico y del expediente sancionador a fin de poder identificarla.

Manifestaciones:

Una vez tenemos lo anterior, debemos redactar los motivos por los cuales se recurre la multa de tráfico. Cada motivo debe aparecer separado en un párrafo independiente del anterior.

Fundamentos de derecho:

Una vez expuestos los motivos del recurso de la multa de tráfico, debemos decir cuales son los artículos legales que nos amparan para recurrir la multa de tráfico. Esto es muy sencillo porque la propia multa de tráfico debe indicarte cual es el plazo para recurrir, ante quien debes recurrir y cuál es el artículo legal que te ampara para ello. Solo debe copiarse.

Solicito:

Tras los fundamentos de derecho, tendremos un último apartado en el que solicitamos, por los motivos que habremos expuestos, que la multa de tráfico se deje sin efecto, que se tenga por no hecha.

Una vez presentado el recurso de la multa de tráfico, el organismo competente tiene un plazo para responder al recurso, darnos la razón o no, aunque hay que tener cuidado porque en algunos casos ese plazo incluye el que no digan nada, el denominado silencio administrativo, es decir, que si la administración en X tiempo no ha dicho nada se entiende que nuestro recurso ha sido desestimado. El plazo para que dicten resolución debe indicarse en la resolución que se dictará para decir que se ha presentado nuestro recurso.

Cuando nuestro recurso es desestimado, ya sea por resolución expresa del organismo competente o por silencio administrativo, la vía administrativa se agota y solo queda acudir a los Tribunales.

Si se nos da la razón, si el recurso es estimado, la multa de tráfico quedará sin efecto, anulada.

Por último, señalar que durante este proceso de recurrir la multa de tráfico es habitual que el organismo público nos retire de nuestra cuenta bancaria el importe de la multa (es normal y legal aunque parezca raro), si esto ocurre, cuando nos den la razón, nos devolverán el importe de la multa de tráfico, pero no podemos hacer nada en contra de que nos embarguen la cuenta por el importe de la multa mientras estamos en proceso de recurrir la multa de tráfico.

Recurrir una multa de tráfico